Le gustaba volar, le gustaba jugar..
Pero Marta ya no dice nada porque no hay nada más que pueda decir,
se llevó mis pinturas de colores me dejó plantada en este mundo raro..
Un duende con mirada triste.
Un espejo para la soledad que siempre va detrás de ella.
Nunca cumplirá los 50 y no quieres descubrir, que de todas formas, le costaba seguir.
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Hola! (:
ResponderEliminarSoy Marla en Loka, te agrego^^